Por Diego Fernández para Revista Weekend
Tanto tiempo de espera y tanto optimismo a lo largo de los años al final rindió sus frutos. Es que después de años de sequía, el pejerrey corno volvió a picar fuerte en la costa de Mar del Plata y no sólo es la noticia del año, sino que además causó entre los pescadores deportivos una revolución pocas veces vista, con un movimiento masivo hacia los principales puntos de pesca de esta especie tan codiciada.
Los primeros reportes llegaron de las escolleras Norte y Varese, donde se lograron algunos ejemplares perdidos. Pero fue la Escollera Sur, catalogada por muchos como el mejor pesquero de pejerrey de la ciudad y uno de los principales de la provincia, la que arrojó los resultados más importantes. Las faenas incluyeron dobletes y hasta algún triplete, tarea impensada días atrás, entre una maraña de líneas y de cañas que se agolparon en el sector conocido como el balcón.
Al menos una docena de cornos fue la captura media promedio, algunos pescadores con más éxito que otro. De hecho, en sectores como la Arenera del Faro (otro de los pesqueros por excelencia) también fue buena la pesca, con cornos que son principalmente medianos. Una de las principales características de este año es que parecen todos calcados. Aunque poco le importa a aquellos que esperaron 14 años, más allá de esa aparición nocturna de 2016, con algunos piques esporádicos.
Otro de los datos que más llamó la atención fue la extensión de kilómetros en las que salió. Porque más allá del sur de la ciudad, hubo pesca en toda la bahía céntrica, incluso de noche, en puntos conocidos como Punta Piedras, Torreón, Playa Popular y el Club de Pesca Mar del Plata. Y hasta en Santa Clara del Mar, kilómetros al norte en el partido de Mar Chiquita salieron algunos pocos “manilas”, lo que ratificó que no se trata de una situación aislada.
