En una conferencia realizada está mañana, la Confederación General del Trabajo (CGT) llamó a un paro nacional de actividades a partir de las 00:00 de está jueves hasta las 24:00 horas, en señal de protesta y reclamo por la actual situación socioeconómica que se está atravesando y en absoluto rechazo al proyecto de ley denominado de «modernización laboral», impulsado por el Gobierno nacional, que va a tratarse en la Cámara de Diputados de la Nación.
En un comunicado, remarcaron que si la ley de reforma laboral se sanciona en Diputados «agravará todos los problemas del trabajo en la Argentina, de hoy y del futuro. Profundizará la precariedad laboral y degradará la calidad de vida, eliminando derechos individuales y colectivos consagrados por la Constitución Nacional, en el contexto de una gigantesca transferencia de recursos desde los sectores más vulnerables hacia los más concentrados de la economía».
En este marco, indicaron que «en los dos años de gestión de este gobierno (2024-26), se perdieron unos 120.000 puestos privados, unos 80.000 públicos y bajaron en 25.000 los empleados en casas particulares. Idilio financiero e infierno productivo que está agravando la crisis, destruyendo el tejido industrial, con desocupación creciente, grave caída del consumo y alarmantes aumentos del endeudamiento familiar y estatal.
Sin embargo, los graves problemas de pobreza, desempleo, precarización y deterioro de la situación social no son derivados de las leyes que rigen el universo laboral, sino que son consecuencias directas de la falta de crecimiento y de inversión productiva en las políticas económicas (macro y micro) nacionales llevadas adelante».
«Las y los trabajadores, que a través de nuestras organizaciones sindicales actualizamos permanentemente nuestros Convenios Colectivos, estamos abiertos a una verdadera modernización laboral: aquella en la que el Estado y las y los dirigentes, en sus diversas actividades y representaciones, respetando los derechos adquiridos, integren la riqueza de nuestro capital humano con la indispensable adaptación tecnológica y educativa, vinculándola virtuosamente con los recursos naturales, hacia un proyecto de país con mejor horizonte de desarrollo personal, familiar y comunitario, en un equilibrado camino de progreso y crecimiento social.
Como bien nos señalaba
Papa Francisco, no hay libertad sin justicia social. Y no es un simple juego de palabras: el dilema es un ser humano al servicio de la economía (de los grandes capitales) o una economía al servicio de los seres humanos», afirmaron desde la CGT.
