Mar Chiquita: bajo la lupa la pesca de lenguado en la albufera

Ahora Sociedad

Tras la polémica desatada por la viralización de imágenes donde pescadores extrajeron 17 lenguados de la albufera de Mar Chiquita, el periodista especializado en pesca deportiva Diego Fernández analizó el caso en Stream Radio La Voz de Mar Chiquita. El profesional manifestó una preocupación de fondo sobre el impacto de las redes sociales, señalando que «muchas veces se termina dando información errónea, se termina dando una imagen que no es y esto termina afectando a la pesca deportiva, perjudicando al pescador por cuestiones que no son correctas».

Desde una perspectiva ética, Fernández fue contundente al evaluar las imágenes virales. «Llevarse 17 lenguados de la albufera, con lo que significa para la pesca deportiva y siendo una reserva natural reconocida a nivel mundial, la verdad es que no está bien», expresó, calificando la captura como excesiva pese a haberse realizado con caña por tres pescadores acompañados de un guía.

Sin embargo, su análisis legal reveló una situación compleja. Al revisar el reglamento provincial, Fernández explicó que, técnicamente, la acción se ajustó a la norma. «Para todo lo que son especies de pesca dirigida tenés un máximo de 10 presas por día por pescador, o sea que están dentro del reglamento», detalló, aclarando que en la albufera el lenguado se considera pesca marítima. Además, destacó que la normativa no especifica talla mínima para esta especie, aunque existe un uso y costumbre que sugiere los 35 centímetros.

El periodista señaló que las únicas restricciones aplicables son el método, prohibiéndose arpón o chuza y limitando el equipo. Fernández destacó que el problema de fondo radica en un reglamento obsoleto que fija cupos desproporcionados, como diez piezas por persona, y abogó por una urgente actualización de la ley basada en estudios biológicos. Concluyó haciendo un llamado a la responsabilidad informativa para no estigmatizar a toda una actividad familiar porque “no representa de forma general al espíritu de los que aman la pesca deportiva”, al tiempo que lamentó que un guía profesional avalara una captura de tal magnitud, aún cuando esta se encontrara dentro de los límites legales.