La subsecretaria de Turismo de la provincia de Buenos Aires, Soledad Martínez, al aire de Stream Radio La Voz de Mar Chiquita, se refirió al crítico presente que atraviesa el sector. La funcionaria advirtió que la caída en la afluencia turística ya no es un hecho aislado de estas vacaciones de invierno, sino que se trata de un comportamiento consolidado que viene repitiéndose desde el verano y los fines de semana largos anteriores, todo producto del contexto macroeconómico desfavorable a nivel nacional que golpea directamente a los prestadores turísticos de la provincia.
Martínez reveló que el movimiento económico vinculado al turismo durante este receso invernal fue un 21,4% inferior al del año pasado, un dato alarmante si se considera que el año anterior ya había sido calificado como «muy malo» por el sector. Esta retracción, que se observa tanto en la provincia como en el resto del país, se traduce en hoteles con baja ocupación, restaurantes vacíos y un comercio paralizado, lo que impacta de manera contundente en el empleo y genera una pérdida de fuentes de trabajo que agrava la situación de los trabajadores y empresarios del rubro. La subsecretaria subrayó que los prestadores se sienten «ahorcados» por la combinación de una pérdida de rentabilidad y el aumento constante de sus costos operativos, lo que hace prácticamente imposible competir con países vecinos como Brasil, cuya moneda devaluada atrae a los turistas argentinos.
En este escenario adverso, la funcionaria bonaerense apuntó directamente contra las políticas del gobierno nacional, al que calificó como un enemigo para el desarrollo del turismo, y reclamó la devolución de los fondos que, según afirmó, son retenidos indebidamente por coparticipación. Martínez insistió en que, mientras desde la provincia se intenta contrarrestar el impacto negativo con herramientas de apoyo y financiación para el sector, resulta muy difícil sostener esas políticas sin los recursos que les corresponden por derecho.
Finalmente, adelantó que desde el gobierno de Axel Kicillof ya se trabaja en profundizar las estrategias para la próxima temporada de verano, aunque reconoció que los pronósticos son complicados debido al empeoramiento de la situación económica de las familias, la creciente morosidad y el recorte en los gastos vinculados al ocio y el entretenimiento, lo que anticipa un nuevo golpe muy fuerte para la actividad turística en los meses próximos.
